Me quedan unos tres artículos más por publicar antes de agosto. El de hoy trata sobre una competición que hoy en día tenemos infravalorada ( siempre estamos con los rallies o la Fórmula 1) pero que no desemerece nuestra atención pues es la carrera más dura que existe en competición. Hablo de las 24 horas de Le Mans.
Conocerla la conoceréis seguro, pero prestad atención al texto que sabréis más cosas sobre ésta categoría.
Sin más rodeos os pongo un par de fotos y el artículo:
En las fotos veréis el accidente del CLK GTR que literalmente voló ( no sé si llegó a la carretera paralela que hay al circuito ) y cómo los pilotos corrían hacia sus coches para hacer la salida ( cosa que ya no se hace ).
LAS 24 HORAS
DE LE MANS
Ahora que la
gente está un tanto molesta con el tema de la Fórmula 1, que si los coches ya
no son lo que eran, que si ha perdido emoción, que no gana Alonso y Ferrari
está de capa caída.... todo eso ha hecho que el público se concentre en otras
disciplinas como la carrera de resistencia por excelencia ( las 24 horas de Le
Mans ) que antes no llamaba tanto la atención. Si preguntas a alguien si conoce
algún piloto de ésta modalidad, no sabe responderte. Pues tenemos este año a
Marc Gené. Y los coches, son auténticas máquinas en las que prima la
aerodinámica y la eficiencia últimamente con prototipos híbridos o incluso
diésel como el Audi R18 e-tron. Toyota, Audi y Porsche son los que han apostado
por ésta carrera, entre otros. Hagamos un repaso de su historia y
características:
Las 24 horas
de Le Mans se disputan cada año en junio en el circuito de la Sarthe en
Francia. Se celebra desde el año 1923 y como su nombre indica, dura un día
entero en el que el objetivo es recorrer el mayor número de kilómetros posibles
en ese tiempo. Evidentemente un sólo piloto no puede conducir 24 horas seguidas
un coche así que en los últimos años se ha impuesto una norma por la cual cada
piloto sólo puede dar vueltas durante 4 horas sin descansar. Se turnan hasta
tres pilotos. No hay vueltas clasificatorias y la salida es lanzada.
Antiguamente los pilotos debían ir corriendo hacia los coches, encender sus
motores y entonces salir. Uno de ellos protagonizó una escena curiosa al ir
andando hacia su bólido.
El circuito
de la Sarthe combina tramos de carretera abierta y el resto es cerrado con una longitud total de más de 13
kilómetros. La variante por la que corren tiene una recta muy larga en la que se alcanzan más de 360km/h
combinada con dos puntos de curvas en S que obligan a frenar muy bruscamente.
Seguramente recordaréis el Mercedes CLK GTR que literalmente salió volando en
la recta a más de 300 cuando pilló turbulencias por debajo del chasis en dicha
recta.
Tal
vez Le Mans no tenga el caché de la F1, pero al igual que los rallies o la
anteriormente citada disciplina, se merece un reconocimiento por su dificultad
y su riesgo, aunque todos los deportes del motor lo conllevan








